Este fin de semana, estuve en un hostelito en Platja…
oasis
El precio inestimable de un poco de agua y de vegetación , en medio del desierto mas hostil del planeta.
Me hace sentirme muy, muy pequeña!!
Durante miles de años los peregrinos y comerciantes en la ruta de la seda han utilizado el oasis Crescent Lake como última parada antes de que se enfrenten a las dificultades del desierto de Gobi. A seis kilómetros de la ciudad de Dunhuang el oasis ha perseverado a través de los milenios.
Alli el tiempo no pasa…pero supongo que el paisaje se modifica cada dia, con el viento desplazando poco a poco las dunas alrededor del punto fijo del lago.
Aparentemente inmovil, pero subtilmente en movimiento.
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