Para un Hammam – 3

Luego vamos a visitar el chaval que nos fabrica la fuente, toda de mosaicos brillantes, inspirada de los diseños tradicionales, pero con medidas radicalemente diferentes. Mucho polvo, mucho ruido, boca seca, nos ofrecen un te salvador al ver la cara que tenemos.

(la fuente que encargamos no es esta de la foto!!)

En fin, todas estas carreras polvorientas, estos kilometros en los pies, y ya llenamos el ryad y nuestra habitación de mercancias.

 

Esto merece una pequeña recompensa: Para mis-mas, sera un hammam-ghassoul-massaje sensual en el lujoso “les bains de Marrakesh”, envueltas de albornoces rutilantes, la piel arrancada pero la sonrisa intacta, el brindis sera “amour, gloire et beauté”!

 

 

 

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